Esta semana el aroma que más se escucha en las redes es el del cold brew, esa infusión suave, fría y sorprendentemente dulce que está conquistando a los amantes del café en todo el país, y que llega justo a tiempo para los días más calurosos que se avecinan.
¿Por qué el cold brew se vuelve el protagonista del verano?
El método de extracción en frío no es nuevo, pero su popularidad ha explotado gracias a la facilidad de prepararlo en casa y a la creciente búsqueda de sabores más limpios y menos amargos. A diferencia del café filtrado tradicional, el cold brew se elabora dejando los granos molidos en agua fría durante varias horas, lo que reduce la extracción de compuestos amargos y acídicos. El resultado es una taza con cuerpo aterciopelado, notas frutales más pronunciadas y una dulzura natural que muchos describen como “casi una fruta”.
Los baristas y aficionados coinciden en que el cold brew resalta mejor los perfiles de origen de los granos de alta calidad, como los que se cultivan en Palestina (Huila) y Anserma (Caldas). En esas regiones, la altitud y el clima generan cafés con acidez brillante, notas de frutos rojos y un fondo de chocolate que, al ser extraído en frío, se vuelve más perceptible y equilibrado.
Cómo preparar un cold brew perfecto con granos de Zenda Coffee
Si quieres experimentar el cold brew con granos de especialidad, sigue estos pasos, que son fáciles de replicar en cualquier cocina:
- Selecciona el café: elige una molienda gruesa, similar a la sal de mar. Con granos SCA 84+ de Zenda, obtendrás una base rica en matices.
- Proporción agua‑café: una regla general es usar 1 parte de café por 8 partes de agua. Por ejemplo, 100 g de café y 800 ml de agua filtrada.
- Mezcla y reposo: combina café y agua en un recipiente de vidrio o acero inoxidable, revuelve suavemente, tapa y deja reposar en refrigerador entre 12 y 18 horas. No es necesario agitar durante el proceso.
- Filtrado: pasa la infusión por un filtro de tela o una prensa francesa para eliminar los posos. Si prefieres una textura más limpia, repite el filtrado con un filtro de papel.
- Servir: sirve el cold brew sobre hielo, agrega un chorrito de leche o una pizca de canela si te apetece, y disfruta.
Este método no requiere equipos costosos, solo paciencia y agua bien filtrada. El resultado es una bebida que conserva la complejidad del origen, pero con una suavidad que invita a beberla en cualquier momento del día.
Impacto del cold brew en la cultura cafetera colombiana
El auge del cold brew está cambiando la forma en que los consumidores perciben el café de especialidad. Antes, la taza caliente era sinónimo de calidad; ahora, la versión fría abre una ventana a nuevas combinaciones, como el cold brew con frutas tropicales o con leche de almendras. Los cafés de origen, especialmente los de Huila y Caldas, están encontrando un público más amplio, porque la extracción en frío reduce la acidez percibida, lo que facilita la aceptación de sabores que antes podían resultar demasiado brillantes para paladares no acostumbrados.
Además, los establecimientos de café están adaptando sus menús, ofreciendo versiones de cold brew en vasos reutilizables, lo que también responde a la creciente preocupación por el medio ambiente. En ciudades como Bogotá y Medellín, es común ver a jóvenes con sus botellas de vidrio, disfrutando de una bebida que combina la tradición del café colombiano con la frescura de la cultura urbana.
Lo cierto es que esta tendencia no es pasajera; los consumidores buscan experiencias auténticas y, al mismo tiempo, refrescantes. El cold brew se posiciona como la respuesta perfecta, pues mantiene la esencia del café de origen y, al mismo tiempo, ofrece una forma distinta de saborearlo.
Tu próxima taza de cold brew con Zenda Coffee
Si aún no has probado el cold brew con granos de Zenda, este es el momento ideal. La combinación de la altitud de Palestina, la fertilidad de los suelos de Huila y la cuidadosa cosecha en Anserma brinda un perfil que se transforma maravillosamente en una infusión fría, resaltando notas de frutos rojos, chocolate y un toque de caramelo.
Prepara tu lote siguiendo la guía anterior, guarda la botella en el refrigerador y, cada vez que necesites un refresco, tendrás a mano una taza que celebra lo mejor del café colombiano, sin perder la frescura que buscas en los días de calor. Así, tu paladar descubrirá una nueva forma de vivir el café de especialidad, y tu rutina diaria ganará un aliado delicioso y sostenible.